jueves, 16 de junio de 2011

LA PERSPECTIVA DE LA ETICA

Quiero hacer unas nociones en relación al futuro de la ética cristiana como disciplina académica, es decir la ética teológica. Me refiero a José Vico Peinado, él cual describe en su libro Éticas teológicas ayer y hoy (1993) unos aspectos claves para el desarollo académico de la ética cristiana. José Vico Peinado es catedrático. Sin embargo dice al comienzo, que “la ética teológica del futuro probablemente tenga que dar menos importancia a plantamientos académicos.” La ética teológica deberá ser “mucho más vinculada a la vida de la communidad eclesial y del mundo en que esta está inserta”. Menos teoría, más practica. Pero “esto, sin embargo, no deberá mermar el rigor intelectual en los mismos planteamientos éticos. Todo lo contrario.” La ética teológica deberá “fundamentar críticamente la honestidad de la opción teónoma que, sin renunciar a la autonomía de la razón, está convertida de la autosuficiencia, consciente de que todo es gracia, a la vez que consciente también de que el precio de la gracia es el seguimiento” y, por otra parte, “fundamentar críticamente los valores que encarnan dicha opción”. “Esta necesaria fundamentación exigirá a la ética teológica una apertura cada vez mayor al diálogo interdisciplinar.” Dice José Vico Peinado: “El diálogo interdisciplinar me parece que es irrenunciable para la ética teológica del futuro.” “La Escritura ha de ser el alma de la ética teológica.” […] Para los cristianos “el acercamiento a la Escritura se ha convertido en el alma de su compromiso de vida, además de convertirse en el alma de su reflexión ética”. Por eso: “En el futuro será necesaro continuar ahondando en esta misma dirección.” Y: “La ética teológica del futuro debe dar este testimonio de atrevimiento evangélico.” José Vico Peinado dice, que la ética teológica es como una guía moral para el camino al Reino de Dios, lo cual comienza en este mundo en “esta etapa de historia, aun cuando transcienda la historia”. Es decir, que la ética teológica siempre “ha acentuado la dimensión utópica a la vez que ha sido realista con relación a la fuerza antiutópica que representa la presencia del antireino en la historia presente”. En otras palabras: La ética teológica “ha sido una ética de la gracia y de la santidad, fuertemente vinculada a la espiritualidad, que no ha menospreciado el papel del pecado”. Dice el autor: “La ética teológica en el futuro ha de seguir profundizando en esta línea”, es decir, que la ética teológica del futuro debe recordar no solamente a la gracia divina, sino también al “tema del pecado”, no sólo del “pecado personal, sino también del pecado estructural y social”. Ya dijo el autor, que la ética teológica del futuro tiene que ser abierto para el diálogo interdisciplinar. Sin embargo, tiene que pretender “presentar su propia identidad” y ha de “mantenerse firme en su convicción de que no puede recluirse en sus cuarteles de invierno, metiendo la luz de su propia identidad debajo del celemín”. Esto significa para José Vico Peinado en primer lugar una opción por los pobres y los desfavoricidos. Dice: “De todas formas, la ética teológica del futuro no puede contentarse con la presentación de un humanismo abstracto y descomprometido. Su humanismo ha de ser un humanismo de cara a las víctimas.” Y la debe ser “realista”, es decir, que “se haga cargo de la realidad, cargue con la realidad y se encargue de la realidad”. Finalmente, la ética teológica del futuro según José Vico Peinado debe ser llena de esperanza y alegría. Dice: “La ética teológica del futuro debería ofrecer un realista canto de esperanza” y “debería expresar la alegría del misterio pascual e impulsar a vivirlo con atrevimiento La ética es la rama de la filosofía que estudia los móviles morales de la conducta humana.

Todo cambió a lo largo de la historia. Los viejos valores de verdad,  bien, belleza y lo sagrado  y los nuevos de ciencia, progreso, solidaridad y humanismo; proporcionaban al hombre su lugar en el mundo.

Desde Nietzsche los valores bajos están en auge, y las creencias sustantivas, en decadencia. Hoy la tecnología se convirtió en el fin supremo  enfrentando  conservación y   creación, novedad y sentido histórico, información y sabiduría, individualismo con solidaridad. ¿Existen antídotos frente a este agotamiento del sentido?. La buena noticia para pensar en una ética para el futuro es el resurgimiento de la moral.

Si para el utilitarismo las acciones valen por sus consecuencias, para  Kant, son buenas o malas en sí mismas. La buena voluntad es la obediencia a una ley válida para todos. Lo  moral es  auto determinarse libremente y superar los impulsos naturales egoístas, para que obres queriendo que  tus actos se conviertan  en  principios de una legislación universal.

Una sociedad ética, es una sociedad productiva. El valor creatividad, debe promover una ética para el futuro que oriente  los recursos hacia el desarrollo sustentable de las próximas generaciones. A la virtud moral, hay que sumarle una estética de la disputa, que permita dirimir los conflictos a través de la argumentación y sin recurrir a la violencia.

La ética es también un buen negocio. Las empresas comprendieron que una  ética comercial sustentada en valores morales en sus relaciones con la comunidad, clientes, proveedores y recursos humanos, se convierte en principios orientadores y motivan a todos para actuar en la misma dirección.

Las relaciones a largo plazo son las más redituables porque los seres humanos tienden a repetir sus conductas mediante  hábitos que internalizan. Entonces no buscan nuevos clientes con grandes inversiones publicitarias sino cuidando a los que ya tienen.

En cambio una mala conducta destruye en un instante el esfuerzo del trabajo.

Una vez ante su mala acción un empresario pidió una segunda oportunidad para rectificarse. Y su cliente le respondió: Ya tuviste dos oportunidades: la primera y la última.

La ética desvela a la humanidad desde la antigüedad. Un día alguien  muy agitado  le dijo a Sócrates,  tengo algo que contarte...- Un momento, ¿Has pasado lo que tienes que decirme por los tres coladores? El primero es la verdad. ¿Has comprobado lo que vas a decirme?- No, lo he oído contar y. ¿ lo has hecho pasar por el colador,  de la bondad?, ¿tiene al menos algo de bueno?- No, al contrario...Probemos, pues, el tercer colador y preguntémonos si es útil contar lo que te agita. Útil, no es.- Pues bien -dijo  Sócrates- si lo que tienes que decirme no es ni verdadero ni bueno ni útil, olvídalo y no te preocupes más.  La moraleja es que evitemos  lo que amenaza  con perturbar la atmósfera de nuestra sociedad: lo falso, lo instantáneo, la moda y la frivolidad.

Una sociedad ética reparte los recursos de una manera justa. La verdadera ética del futuro debe ser creadora de un nuevo poder: moral en sus fines y eficaz en los medios.

La sociedad que promueva una ética del futuro debe construirse a través de un cambio educativo. Como los métodos son la mayor riqueza del hombre, descubramos que ante la invasión de la información no se enseñan metodologías intelectuales que permitan recibirlas, procesarlas, interpretarlas, comunicarlas y administrarlas con un enfoque creativo y estratégico.


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